El tiempo pasa. La vida ocurre. Las distancias separan. Los hijos crecen. Los trabajos van y vienen. La pasión disminuye. Los hombres no siempre hacen lo que se supone que deberían hacer y el corazón se rompe. Los padres mueren. Los colegas olvidan los favores recibidos. Las profesiones llegan a su fin.
PERO...personas como ustedes siempre están ahí, no importa cuánto tiempo ni cuantas veces nos demos un abrazo durante el año ni cuan demasiado lejos sea la distancia… siempre están alentando, empujando, interviniendo, rompiendo reglas y caminando juntos para que TODOS brillemos en los sitios más oscuros, protegiéndonos entre nosotros y a los otros.
GRACIAS a cada UNO por las GANAS de continuar trabajando por los niños de nuestra Ciudad!!!!
Graciela |